La “Operación Nieve de Oruro” destapó un enclave logístico en la comuna que era utilizado para abastecer a la zona sur de Santiago. La organización era dirigida desde la cárcel de Puente Alto por un recluso, mientras que su pareja e hija operaban las entregas en terreno.
En un operativo de alto impacto enfocado en desarticular centros estratégicos de almacenamiento de sustancias ilícitas en la capital, la Brigada Antinarcóticos Metropolitana de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía Metropolitana Sur desmantelaron una peligrosa estructura criminal que mantenía en la comuna de La Florida una de sus principales bases de acopio de drogas. La banda, liderada desde el interior de la cárcel de Puente Alto por un recluso condenado previamente por el mismo delito, utilizaba este enclave para distribuir cientos de kilos de estupefacientes en diversos barrios del sector sur de Santiago.
El procedimiento, denominado “Operación Nieve de Oruro”, permitió neutralizar la red e incautar un total de 413 kilos de drogas duras, desglosados en cerca de 361 kilos de clorhidrato de cocaína y más de 51 kilos de cocaína base. Los cargamentos eran ocultados en inmuebles acondicionados como casas de acopio en La Florida y Pudahuel, puntos clave para la logística y posterior comercialización del alucinógeno.
La Florida como punto neutro de distribución
De acuerdo con los antecedentes de la investigación iniciada en 2025, el rol de los inmuebles ubicados en La Florida resultaba fundamental para la operatividad de la banda. El líder de la red mantenía la coordinación telefónica desde su celda en el penal de Puente Alto, mientras que en el exterior el brazo operativo era ejecutado por su pareja y su hija. Ambas mujeres eran las encargadas de acudir a las casas de acopio floridanas para materializar la dosificación, recepción, distribución y cobro del dinero.
“Estamos hablando de más de media tonelada de drogas duras, que estaba dispuesta para ser comercializada preferencialmente en la zona sur de la capital”, destacó el jefe nacional Contra el Crimen Organizado de la PDI, prefecto inspector Erick Menay.
El operativo contra los brazos operativos en La Florida y Pudahuel se concretó el pasado 21 de septiembre, e incluyó un allanamiento simultáneo en la celda del recluso en el penal puentealtino, coordinado con Gendarmería.
Nexos internacionales e impacto en los barrios
Durante las diligencias en las casas de acopio se detectó que los bloques de droga incautados mantenían impreso en relieve el sello de un delfín. Según la PDI, esta marca logística ha sido identificada en otros decomisos dentro de Sudamérica, por lo que se investiga mediante cooperación internacional un eventual origen proveniente de carteles colombianos.
Tanto el recluso como sus dos familiares fueron formalizados por tráfico de drogas y quedaron bajo la medida cautelar de prisión preventiva, fijándose un plazo de investigación de 120 días.
El fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, valoró el retiro de estos cargamentos de los barrios de la comuna y sus alrededores: “No solamente se trata de kilos, se trata en el fondo de que nuestras poblaciones se transforman en violencia, se transforman en lesionados, muertos, se transforman en violencia intrafamiliar”, concluyó.


