El candidato presidencial libertario reunió a 12 mil personas en Providencia y endureció su discurso contra la abanderada de izquierda y el Gobierno de Gabriel Boric.
El diputado y candidato del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, realizó este miércoles el cierre de su campaña presidencial con un masivo acto en la Plaza de la Aviación, en Providencia, donde pronunció un discurso de casi una hora cargado de críticas hacia la candidata comunista Jeannette Jara y el Gobierno del presidente Gabriel Boric.
El evento comenzó con un minuto de silencio en honor a los “1.200 mártires de Carabineros”, gesto que contrastó con lo ocurrido un día antes en el cierre de campaña de Jara, cuando parte del público entonó cánticos contra la policía. Enseguida, Kaiser apuntó directamente a su rival: “A un kilómetro de aquí traían al perro ‘mata pacos’ que la señora Jara llevaba en una polera”, señaló, en alusión a la Plaza Italia.
Durante su intervención, el libertario respondió a la frase repetida por el oficialismo, “Chile no se cae a pedazos”, asegurando que “este país no se está cayendo a pedazos, sino a balazos, señor presidente”.
Según su comando, el acto congregó a 12 mil personas, un 15% menos que las registradas en el cierre de campaña del republicano José Antonio Kast, con quien Kaiser compite por el liderazgo de la ultraderecha chilena.
Entre los asistentes, predominó el apoyo a su discurso confrontacional. “Tiene la determinación que otros no tienen, como Milei. Creo que llevará a la derecha por primera vez a la Presidencia”, afirmó Germán Rosende, emprendedor de 36 años. Otros seguidores destacaron su coherencia ideológica y su rechazo a lo que consideran “moderación” en figuras como Kast o Evelyn Matthei.
En las encuestas previas a la veda electoral, Kaiser se ubicó en tercer lugar, superando levemente a Matthei, y generando incertidumbre sobre un eventual paso de Kast a segunda vuelta.
El candidato propone endurecer el control migratorio, aplicar mano dura contra la delincuencia y reducir drásticamente el gasto fiscal, con un ajuste estimado en 16 mil millones de dólares. Su discurso, más radical que el de Kast, incluye la defensa de un posible “nuevo golpe de Estado” y el indulto a carabineros condenados durante el estallido social.
En materia migratoria, prometió cerrar las fronteras y expulsar a todos los extranjeros irregulares, incluso sugiriendo enviar a delincuentes no aceptados por sus países al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador, bajo gestión del presidente Nayib Bukele.
Acompañado de su esposa, Ivette Avaria Vera, Kaiser llegó al acto en un autobús denominado “4K”, por su número en la papeleta y la inicial de su apellido, y cerró la jornada al ritmo de AC/DC, entre fuegos artificiales y gritos de “¡libertad!”.


