El candidato presidencial Johannes Kaiser, en medio de un acto de campaña en Osorno, realizó una serie de anuncios de alto impacto que no solo arremetieron contra las administraciones de Gabriel Boric y Michelle Bachelet, sino que también incluyeron una dura advertencia a Bolivia.
Ante cientos de adherentes, el parlamentario y candidato republicano prometió que, en caso de llegar al Palacio de La Moneda, adoptará una medida drástica y polémica en política exterior.
Advertencia Directa a Bolivia: “La Paz no va a ser”
Kaiser aseguró que implementará el cierre total de la frontera nacional con Bolivia, poniendo fin a lo que calificó como “el chistecito de Bolivia”, en alusión a incidentes pasados relacionados con vehículos chilenos.
La amenaza del candidato no se detuvo ahí, sino que escaló a nivel diplomático:
“Vamos a cerrar la frontera con Bolivia. Se acabó el chistecito de Bolivia. En Bolivia no van a volver a rematar nunca más un auto chileno… Y si lo vuelven a hacer, si lo vuelven a pasar a humillar de esa manera, les puedo asegurar que en La Paz lo van a pasar muy mal. Y le van a tener que cambiar el nombre de la capital porque La Paz no va a ser“, declaró Kaiser.
Promesa de “Venganza” y Prisiones con Trabajo Forzado
Además de sus propuestas sobre Bolivia, el candidato delineó una política de “venganza” contra la actual administración, asegurando que su objetivo será “recuperar el país que nos quitaron” para transformarlo en una nación mejor.
En el ámbito de seguridad y orden público, Kaiser anunció la creación de un nuevo sistema penitenciario:
- Se refirió a la generación de “maravillosas prisiones” donde los reclusos, incluyendo alusiones a figuras de la izquierda como el “profe Artés” o miembros del Partido Comunista, “van a tener que trabajar”.
- El candidato aseguró que, tras cumplir sus penas, a los reclusos “les vamos a tirar contratos de trabajo así,” cerrando su discurso con la idea de que su “venganza” será demostrar que Chile será una nación “respetada en todo el planeta.”


