Lo que comenzó como un inmueble promocionado en redes sociales como un lugar moderno y atractivo para vivir, conocido como el “edificio viral”, se ha convertido en motivo de preocupación para sus residentes. Ubicado a pocos pasos del Estadio Monumental y ampliamente difundido por influencers en TikTok e Instagram, el edificio acumula denuncias por fallas en servicios básicos y cuestionamientos a su administración.
Los vecinos relatan problemas constantes con el suministro de agua potable, que incluyen cortes prolongados, agua turbia y falta de agua caliente. Durante el último invierno, una filtración generó una inundación en las bodegas entre los pisos -2 y -4, con pérdidas que afectaron pertenencias personales y herramientas de trabajo. Además, durante el verano, la piscina del edificio presentó deterioro, y los reclamos realizados por los residentes no habrían recibido respuesta oportuna.
Otro conflicto recurrente es la restricción en la elección de proveedores de telecomunicaciones, a pesar de que la Ley de Ductos garantiza la libertad de elección de servicios. Los residentes también denuncian una gestión punitiva por parte de la administración, que aplicaría multas por cualquier reclamo y ofrece respuestas poco conciliadoras.
Frente a estas situaciones, expertos recomiendan mecanismos legales para proteger a los copropietarios. Luis Vallejos, de la Asociación Gremial de Administradores de Condominios (AGACECH), señala que si la administración no convoca a asamblea, los vecinos pueden recurrir al Juzgado de Policía Local, donde se resolverá la rendición de cuentas. Además, a partir del 26 de septiembre comenzará a operar el Registro Nacional de Administradores de Condominios, herramienta que permitirá verificar la habilitación legal de los administradores y realizar reclamos directamente ante la Seremi de Vivienda, según explica Juan Pablo Vargas, abogado especialista en copropiedad.
La situación del “edificio viral” de La Florida refleja las dificultades que pueden enfrentar los residentes cuando la gestión administrativa no cumple con los estándares básicos de servicios, seguridad y transparencia, a pesar de la notoriedad que alcanzan algunos inmuebles en redes sociales.


